El ejercicio disminuye el insomnio

 Varios estudios demuestran que la práctica de ejercicio disminuye el insomnio

Investigaciones recientes indican que el ejercicio disminuye los problemas relacionados con el sueño y el insomnio en los pacientes, concluyendo que el ejercicio aeróbico tiene un efecto sobre el sueño.
La práctica de deporte es ideal para el cuerpo y la mente, y también contribuye a mejorar nuestro sueño. Pero, para algunas personas, el ejercicio durante las últimas horas del día puede interferir en el sueño nocturno.

 

Cómo el ejercicio puede ayudarnos a dormir

Aunque no existe una teoría única sobre cómo la actividad física mejora el sueño, sí sabemos que el ejercicio aeróbico moderado aumenta la cantidad de sueño profundo, la fase en la que el cerebro y el cuerpo recargan sus pilas.El ejercicio también puede ayudar a estabilizar el estado de ánimo y descansar la mente, lo que mejora la transición al sueño y nos ayuda a dormir.

 

Cuándo hacer ejercicio

El ejercicio aeróbico hace que el cuerpo libere endorfinas, unas hormonas que pueden crear un nivel de actividad en el cerebro que mantiene a algunas personas despiertas. Por esta razón, se recomienda practicar ejercicio unas 3 horas antes de ir a la cama (también se recomienda la práctica de ejercicio en cualquier otra hora del día), dando a nuestro cuerpo tiempo para reducir el nivel de endorfinas y para que nuestro cerebro se relaje.
El ejercicio eleva la temperatura corporal y este aumento mantiene nuestro cuerpo despierto. Aunque esto pueda padecer contraproducente, al cabo de unos 30-90min de practicar ejercicio moderado, nuestra temperatura corporal empieza a disminuir, y este cambio facilita la somnolencia.

 

Cuánto ejercicio necesitamos para dormir mejor

Las personas que realicen al menos 30 minutos de ejercicio aeróbico moderado pueden ver una diferencia en la calidad del sueño en la misma noche. Por otra parte, mientras que muchos estudios se centran en la actividad aeróbica y el sueño, se recomienda escoger el ejercicio o práctica deportiva que más guste a cada persona, puesto que esto ayudará a seguir con ella.Por ejemplo, una clase de yoga activo puede elevar nuestro cardíaco, desarrollando una serie de procesos biológicos en el cerebro y en el cuerpo que contribuyen a una mejor calidad de sueño.