El insomnio crónico es un problema médico que afecta al 10-20% de la población de Estados Unidos. Este estudio basado en cuestionarios de autoevaluación utiliza una plataforma de investigación online para caracterizar el insomnio de forma global en multitud de trastornos físicos y mentales.

Los autores de esta revisión publicada en la revista Sleep Medicine, elaboraron una encuesta personalizada que rellenaron en línea más de 31.000 miembros de la red social de pacientes  PatientsLikeMe (PLM). El cuestionario de autoevaluación solicitó información sobre las siguientes cuatro características primarias del insomnio definidas por la National Sleep Foundation (NSF) con el fin de evaluar su riesgo: no sentirse descansado al despertar, dificultad para conciliar el sueño, despertarse durante la noche y despertarse demasiado temprano.

5.256 pacientes con 11 enfermedades concurrentes rellenaron íntegramente la encuesta. Las más frecuentes en la población del estudio fueron: fibromialgia (16,5%), esclerosis múltiple (15,3%),  diabetes de tipo 2 (7,7%) y enfermedad de Parkinson (6,8%). Las demás incluían la esclerosis lateral amiotrófica, el trastorno bipolar, la enfermedad de Crohn y la depresión, entre otras. Conforme a los criterios de la NSF, los investigadores determinaron que el 78% de los pacientes que contestaron íntegramente la encuesta se hallaba en riesgo de padecer insomnio. Además, los participantes comunicaron niveles dos veces superiores a los referidos por la población general en cada una de las cuatro características primarias del insomnio.

El 33,1% de la población estudiada manifestó padecer todas las características primarias del insomnio,  el 22,0% solo refirió una, mientras que aquellos que afirmaron sufrir dos o tres ascendieron al 13,8% y al 8,1%. Así, en este contexto de enfermedades concurrentes, las que contaron con el mayor porcentaje de  afectados por las cuatro características primarias del insomnio fueron: la fibromialgia (61,1%), la depresión (42,2%), el trastorno bipolar (42,2%), la enfermedad de Crohn (38,8%) y la artritis reumatoide (38,3%).

Otro de los análisis de este estudio efectuado con un modelo de regresión demostró que los pacientes que manifestaron “dificultad para conciliar el sueño” presentaban más posibilidades de autoevaluarse correctamente como afectados por el insomnio que aquellos que no reportaron esta dificultad (razón de posibilidades [odds ratio, OR]: 1,84).

En suma, los resultados del estudio sugieren que los trastornos del sueño presentan una prevalencia mucho mayor en los pacientes con enfermedades crónicas de lo que se sospechaba antes del mismo. Las elevadas tasas de insomnio observadas en estos pacientes aquejados por diversos trastornos físicos y mentales ponen sobre la mesa la oportunidad de mejorar el control de estos trastornos a través de la concienciación sobre el tratamiento del insomnio. El empoderamiento de los pacientes a través de registros virtuales y la creación de redes de investigación que recaben datos aportados por el propio paciente desde su hogar o desde su teléfono móvil o su tableta son otros factores fundamentales para ampliar el conocimiento sobre el insomnio.

Katic B, et al. New approach for analyzing self-reporting of insomnia symptoms reveals a high rate of comorbid insomnia across a wide spectrum of chronic diseases. Sleep Med. 2015 Nov;16(11):1332-1341.