Imágen de National Geographic

La naturaleza del sueño ha desvelado interrogantes entre las diferentes sociedades y culturas desde la noche de los tiempos. Si bien muchas preguntas han ido cambiando durante los últimos años debido a los nuevos hallazgos científicos, algunas de las más esenciales siguen sin poder responderse. Ya en el año 304 A.C. Aristóteles escribió un ensayo llamado “Sobre el sueño y la vigilia”, en el que se preguntaba qué es lo que estamos haciendo cuando dormimos y por qué.

Las consideraciones culturales sobre el sueño han sido múltiples a lo largo de la historia, y la aparición de los encefalogramas ha permitido afirmarlas o desmentirlas. Por ejemplo, en la mitología griega, Hypnos (sueño) y Thanatos (muerte) eran hermanos gemelos: en la actualidad se sabe que, durante la cuarta fase del sueño, el cerebro llega a un nivel de desactivación que guarda algunas reminiscencias con el estado de defunción.

En cambio, cuando la primera fase REM da comienzo, el cerebro se auto-activa; sueña, crea y diseña libremente, despierta sensaciones y tiene potestad para hacer lo que quiera. Se podría decir que se trata del tiempo de ocio del cerebro. E incluso durante su tiempo de ocio, sus funciones son múltiples y vitales. Conoce el reportage de National Geographic.