La apnea obstructiva del sueño (AOS) es un trastorno que colapsa las vías aéreas superiores durante el sueño y provoca asfixia transitoria. Esto origina una alteración metabólica neurohormonal que provoca efectos cardiovasculares adversos. Los datos epidemiológicos sugieren la existencia de una estrecha relación entre la AOS y la hipertensión. Este trabajo ofrece una visión integral del conocimiento científico sobre el vínculo de ambas patologías y de sus tratamientos.

Una revisión publicada en la revista Contemporary Reviews in Sleep Medicine, investiga la relación recíproca existente entre la AOS y la hipertensión. La reciprocidad implica que los pacientes hipertensos tengan más probabilidades de padecer apnea y que la hipertensión tenga una alta prevalencia en los afectados por la AOS. Cabe destacar que la relación epidemiológica entre la AOS y la hipertensión es especialmente relevante en aquellos pacientes hipertensos que presentan resistencia al tratamiento antihipertensivo. Además, factores como la edad, el sexo y la somnolencia actúan como moduladores de esta relación.

En este contexto, el estudio también subraya la influencia que ejerce la AOS sobre el ritmo circadiano de la presión arterial. Los autores evidencian que los pacientes con AOS presentan una elevada incidencia de alteraciones en ese ritmo circadiano, por lo que este factor podría ser el causante de daños en el cerebro y el corazón. A pesar de este conocimiento, el papel de la AOS en el desarrollo de la hipertensión nocturna aún no ha sido completamente dilucidado.

Efecto del tratamiento de la AOS sobre la hipertensión

Diversos metanálisis coinciden en señalar que el tratamiento de la AOS con la presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP) influye levemente sobre la hipertensión, reduciéndola unos 2 mmHg. Si bien este efecto es notablemente inferior al logrado por los fármacos antihipertensivos habituales, no debería desdeñarse pues podría ejercer un efecto positivo sobre los resultados cardiovasculares.

En el caso de los pacientes con hipertensión resistente, se ha demostrado que el efecto del tratamiento con CPAP es mayor y llega a reducir significativamente la presión arterial en 6 mmHg. Este efecto, que está condicionado por el cumplimiento del tratamiento, el grado de somnolencia y los valores iniciales de la presión arterial, podría ser útil en el manejo de la hipertensión. En este sentido, los ensayos clínicos aleatorizados y controlados a largo plazo se convierten en una herramienta necesaria para caracterizar mejor el tratamiento con CPAP en el manejo clínico del paciente con hipertensión resistente al tratamiento farmacológico. La CPAP no es el único tratamiento disponible para la AOS. Los efectos sobre la presión arterial de otras alternativas, como por ejemplo los aparatos bucales, podrían ser similares a los propiciados por la CPAP, pero hasta la fecha los trabajos en esta dirección han sido escasos.

Efecto del tratamiento antihipertensivo sobre la AOS

En cuanto al efecto que los antihipertensivos ejercen sobre la AOS, únicamente se han estudiado los diuréticos, sobre todo los diuréticos antialdosterónicos. Estos deberían ser considerados como antihipertensivos de primera línea en los pacientes con AOS, por su probada capacidad para reducir la incidencia de edemas en el espacio parafaríngeo y la obstrucción secundaria de las vías aéreas superiores, lo que podría rebajar la intensidad de la AOS además de reducir la presión arterial.

 

Fuente: Torres G; Sánchez-de-la-Torre M; Barbé F. Relationship Between OSA and Hypertension. Chest. 2015 Sep;148(3):824-832.